La aviación comercial dio un paso más hacia uno de sus desafíos históricos. Un Airbus A350-1000 ULR especialmente adaptado para la aerolínea australiana Qantas completó un vuelo de prueba sin escalas entre Melbourne y Toulouse, en el sur de Francia, tras permanecer 24 horas y 24 minutos en el aire. El recorrido de más de 23.000 kilómetros marcó un nuevo récord para un avión de pasajeros en una misión de demostración y acercó la posibilidad de conectar Australia con Europa sin escalas en vuelos comerciales.
El vuelo formó parte del Project Sunrise, la iniciativa con la que Qantas pretende comenzar, a partir de octubre de 2027, a operar vuelos directos entre Sídney y Londres y, posteriormente, entre Sídney y Nueva York. Hasta ahora, esas rutas requerían al menos una escala para reabastecimiento de combustible.
La aeronave despegó desde Melbourne y aterrizó en Toulouse luego de cruzar dos océanos y tres continentes. Airbus destacó que la tripulación experimentó dos amaneceres y dos atardeceres durante un mismo vuelo, además de pasar del invierno austral al verano europeo.

Según el fabricante europeo, el vuelo superó en casi dos horas la duración del anterior récord para un vuelo de demostración, establecido en 2005 en una ruta entre Hong Kong y Londres.
Las modificaciones que hicieron posible el récord
El A350-1000 ULR (Ultra Long Range) utilizado en la prueba incorporó un tanque adicional de combustible con capacidad para 20.000 litros, además de modificaciones en distintos sistemas del avión destinadas a certificar su operación en vuelos de ultra larga distancia.

A bordo viajaron ocho especialistas del equipo de ensayos de Airbus, dos pilotos de Qantas y dos ingenieros del fabricante. Durante el trayecto evaluaron el funcionamiento del nuevo sistema de combustible, la ventilación de la cabina y distintas mejoras orientadas a reducir el nivel de ruido para los futuros pasajeros.
El programa de certificación también busca validar otros cambios técnicos que permitan operar vuelos de hasta unas 21 o 22 horas con elevados estándares de seguridad y confort.
El desafío del Project Sunrise
Qantas encargó doce Airbus A350-1000 ULR especialmente configurados para este proyecto. La primera aeronave será entregada en abril de 2027 y contará con capacidad para 238 pasajeros distribuidos en cuatro clases, una configuración menos densa que la habitual para privilegiar el confort durante trayectos extremadamente largos.

La compañía también prevé incorporar una zona de bienestar para que los pasajeros puedan estirarse durante el vuelo, mientras que la iluminación de la cabina y otros elementos fueron diseñados para ayudar a reducir los efectos del desfase horario.
En el caso de la tripulación, los pilotos trabajarán en turnos de cuatro horas para disminuir la fatiga durante las operaciones de ultra largo alcance.
Un vuelo seguido por millones
La prueba despertó una enorme expectativa entre los aficionados a la aviación. De acuerdo con la plataforma Flightradar24, cerca de cuatro millones de personas siguieron el recorrido en tiempo real por Internet, lo que convirtió a este ensayo en uno de los vuelos más observados de la historia de la plataforma. Solo el traslado del féretro de la reina Isabel II despertó una atención mayor.
23,075.92 km in 24 hours, 24 minutes.
— Flightradar24 (@flightradar24) July 28, 2026
We tallied up a few other facts and figures from this historic @Airbus A350-1000ULR flight. pic.twitter.com/nJnJIQwQYC
El interés refleja la expectativa que genera un proyecto destinado a modificar el mapa de las rutas aéreas internacionales. Si el cronograma se cumple, las conexiones directas entre la costa este de Australia y Europa dejarán de ser una aspiración tecnológica para convertirse en una opción comercial dentro de poco más de un año.





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