Fue el ganador más joven de las 24 Horas de Le Mans, corrió para tres escuderías de Fórmula 1 y acumuló más de 100.000 kilómetros como piloto de pruebas. Ahora, el austríaco Alex Wurz, de 52 años, vuelca esa experiencia en el circuito de Ruanda, donde la categoría prepara su regreso a África después de una ausencia que se remonta a 1993.
El futuro RISE Motordrome estará en Bugesera, unos 40 kilómetros al sur de Kigali, cerca del nuevo aeropuerto internacional. Wurz participa desde 2023 a través de su empresa, WurzDesign: trabajó en el plan inicial del trazado, la elección del terreno y el asesoramiento al Gobierno ruandés para impulsar la llegada del campeonato.
El 13 de octubre, la Fórmula 1 anunció un acuerdo por diez años para disputar el Gran Premio de África en Ruanda. El debut está previsto para comienzos de la próxima década, aunque todavía no se anunció la fecha de la primera carrera.
De campeón de BMX a ganador de Le Mans
Nacido el 15 de febrero de 1974, Wurz creció en una familia ligada al automovilismo: su padre, Franz Wurz, ganó tres campeonatos europeos de rallycross. Su primer título mundial, sin embargo, llegó sobre una bicicleta. En 1986, con 12 años, se consagró en BMX, antes de avanzar por el karting y las categorías de formación.

En 1996 ganó Le Mans en su primera participación. Compartió un prototipo Joest-Porsche TWR con Manuel Reuter y Davy Jones y, a los 22 años, se convirtió en el vencedor más joven de la clasificación general, un récord que conserva.
La segunda victoria llegó en 2009, con un Peugeot 908 HDi FAP, junto con David Brabham y Marc Gené. Entre ambos triunfos había desarrollado buena parte de su carrera en la Fórmula 1.
Tres podios y una extensa carrera como probador
Wurz disputó 69 grandes premios entre 1997 y 2007 con Benetton, McLaren y Williams. Sumó tres podios, el primero en Silverstone, en apenas su tercera carrera: había ingresado como reemplazante de Gerhard Berger y terminó tercero.
En McLaren pasó varias temporadas como piloto de pruebas y reserva, un trabajo que exige evaluar el comportamiento del auto y aportar información para su desarrollo. Esa experiencia técnica se sumó después a su actividad en seguridad vial y diseño de circuitos. También preside desde 2014 la Asociación de Pilotos de Grandes Premios, conocida por la sigla GPDA.
Colinas, un lago y seis kilómetros para correr
Aunque se evaluaron alternativas, incluido un circuito urbano, la elección de Bugesera se definió cuando Wurz conoció las colinas junto al lago Kidogo. “La naturaleza ya había diseñado la topografía perfecta”, explicó en declaraciones difundidas por la Fórmula 1.

El trazado previsto tendrá seis kilómetros, 17 curvas y sentido antihorario, con fuertes desniveles y sectores rápidos combinados con otros técnicos. El objetivo del equipo es ofrecer oportunidades de sobrepaso y distintas estrategias de carrera.
Wurz trabaja junto con Tilke y Dar. La primera, encabezada en el proyecto por Carsten Tilke, asumió la dirección del equipo de diseño en junio de 2026; Dar participa en la integración del autódromo con el desarrollo urbano y las instalaciones del entorno.
El complejo también tiene karting y espacios para otras actividades. Para recibir a la Fórmula 1, el circuito deberá estar terminado y cumplir los requisitos de Grado 1 de la FIA, la homologación exigida para albergar grandes premios.



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