La vivienda es el principal gasto para millones de hogares europeos. Según datos de Eurostat, el rubro absorbe el 23,6% del gasto familiar total cuando se incluyen alquileres, servicios y otros costos asociados al hogar. En ese contexto, un nuevo relevamiento expuso las enormes diferencias que existen entre las capitales del continente a la hora de alquilar una propiedad.
El estudio tomó como referencia departamentos de dos habitaciones en 40 ciudades de 38 países europeos. Los resultados muestran una brecha considerable entre los mercados más caros y los más accesibles. Mientras que en Skopie, capital de Macedonia del Norte, el alquiler promedio ronda los EUR 470 mensuales, en Ginebra alcanza los EUR 3.350.
Los datos corresponden al segundo semestre de 2025 y fueron recopilados mediante una metodología armonizada de Eurostat, basada en consultas a agentes inmobiliarios de cada país. El relevamiento contempla propiedades sin amoblar, de buena o muy buena calidad, pero excluye gastos y servicios.
Londres, Dublín y Estocolmo lideran el ranking de alquileres más caros
Entre las capitales europeas, Londres ocupa el primer lugar. El alquiler promedio de un departamento de dos habitaciones alcanza los EUR 3.050 mensuales. Ninguna otra capital supera la barrera de los EUR 3.000.
Detrás aparecen Dublín y Estocolmo, ambas con un promedio de EUR 2.650. Oslo completa el grupo de ciudades con alquileres más elevados, con EUR 2.550 mensuales.

La situación también refleja el peso económico de determinadas regiones. Según explicó el especialista inmobiliario Mikk Kalmet, la combinación de salarios altos, presencia de empresas internacionales, llegada de estudiantes y escasez de oferta genera una fuerte presión sobre los precios.
Dentro de las grandes economías de la Unión Europea, París ocupa el primer puesto. El alquiler promedio llega a EUR 2.500. La diferencia con otras capitales importantes es marcada. Berlín registra EUR 1.750, Madrid EUR 1.700 y Roma EUR 1.650. Otras ciudades que superan los EUR 2.000 son Copenhague, Luxemburgo, Reikiavik, La Haya, Berna y Múnich.
En un segundo escalón aparecen Lisboa, Praga, Viena, Zagreb, Helsinki y Atenas. En todos esos casos, el alquiler promedio se ubica entre EUR 1.500 y EUR 1.750 mensuales.
Las capitales más baratas de Europa para alquilar una vivienda
En el extremo opuesto del ranking aparecen varias ciudades del sudeste europeo.
Skopie figura como la más económica del relevamiento, con un alquiler promedio de EUR 470 para un departamento de dos habitaciones. Muy cerca se encuentra Pristina, capital de Kosovo, con EUR 520. Ankara ocupa el tercer lugar entre las ciudades más accesibles, con EUR 770 mensuales.

Dentro de la Unión Europea, las capitales más baratas son Sofía y Nicosia. En la capital búlgara el promedio alcanza EUR 900, mientras que en Chipre llega a EUR 910. También permanecen por debajo de los EUR 1.000 Tirana y Bucarest, con alquileres promedio de EUR 920 y EUR 930 respectivamente.
En una zona intermedia aparecen Belgrado, Sarajevo, Riga, Tallin, Vilna, Varsovia y Budapest. Los precios oscilan entre EUR 1.100 y EUR 1.300 mensuales.
Bruselas ocupa prácticamente el centro de la tabla. El alquiler promedio en la capital belga alcanza EUR 1.450, una cifra que la ubica en el puesto 22 entre las 40 ciudades analizadas.
Por qué aumentan los alquileres en Europa
Kalmet señaló que los ingresos de cada país influyen en la capacidad de pago de los inquilinos. Por ese motivo, una ciudad con alquileres bajos no necesariamente resulta más accesible para sus habitantes si los salarios también son reducidos.
El experto también advirtió que durante los últimos años los alquileres subieron en gran parte de Europa. Entre los factores que impulsaron ese fenómeno aparecen el aumento de la demanda urbana después de la pandemia, el crecimiento demográfico, los movimientos migratorios, las tasas de interés más elevadas y el encarecimiento de la construcción.

Otro elemento relevante es el mercado hipotecario. Las tasas más altas dificultaron la compra de viviendas para muchas familias. Como consecuencia, más personas permanecen en el mercado de alquileres durante períodos prolongados, lo que incrementa la demanda disponible.
Según el análisis, varias capitales europeas enfrentan además problemas de oferta. La construcción de nuevas viviendas no logró acompañar el ritmo de crecimiento de la demanda en numerosos centros urbanos. Esa diferencia entre cantidad de interesados y disponibilidad de propiedades continúa presionando los precios hacia arriba.



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