Austria impulsa una reforma que puede cambiar para siempre el negocio del juego online en el país, con modificaciones en el esquema de negocio tanto para las empresas como para los apostadores, ya que se prevé establecer un registro de jugadores, con topes de dinero por semana y por mes.
El proyecto abandona el esquema que reserva la actividad a un único concesionario y propone que varias empresas tengan que pedir autorización para operar. A cambio, el ingreso al mercado sería caro y con controles mucho más estrictos. La propuesta tiene la firma política de la coalición formada por ÖVP, SPÖ y NEOS, que la presentó como la mayor modificación de la legislación austríaca sobre juegos de azar en 26 años.
El cambio más fuerte pasa por Internet. Österreichische Lotterien, a través de win2day, dispone de la única concesión austríaca para ofrecer determinados juegos online. El borrador separa ese negocio del régimen de loterías y abre la posibilidad de conceder una cantidad ilimitada de licencias. No se trata todavía de una ley aprobada: el texto continúa en la etapa previa al debate parlamentario y puede tener cambios.
Del único operador a un sistema sin cupo de licencias
La propuesta redefine legalmente el juego online, ya que lo coloca bajo un régimen propio. Las loterías tradicionales continuarían con una sola concesión, pero los casinos y otros juegos por internet podrían ser explotados por distintos operadores. El número de licencias no tendría un techo fijado de antemano.
Eso no significa que cualquier plataforma vaya a poder entrar. El proyecto exige a los aspirantes una estructura societaria determinada, mecanismos de cumplimiento contra el lavado de dinero y controles de protección. Para una licencia online se establece un capital mínimo de EUR 10 millones.

Presentar la solicitud requeriría EUR 70.000. La primera concesión tendría una tasa de EUR 300.000, una renovación o una nueva adjudicación posterior costaría EUR 600.000. La autorización inicial podría extenderse por un máximo de cinco años y las siguientes, hasta diez.
El borrador tiene un capítulo muy duro para las empresas que ofrecieron juegos por internet a clientes austríacos sin contar con una concesión del país. Esas firmas tendrían que regularizar su situación antes de entrar al nuevo sistema. Deberían pagar obligaciones fiscales pendientes y cumplir las sentencias firmes dictadas por tribunales civiles austríacos. También aparece una fecha concreta: el 1 de enero de 2027. Desde ese día, las empresas que pretendan conseguir una licencia deberán suspender cualquier oferta que siga operando fuera del régimen austríaco.
La penalidad se vuelve todavía más dura para los que mantengan esa actividad después del 31 de diciembre de 2029. En ese caso, la espera prevista sube a 24 meses.
Límites de dinero, pausas obligatorias y un registro para jugadores
El proyecto incorpora un registro central de exclusiones que reúne prohibiciones impuestas por operadores y también las decisiones de los propios jugadores de bloquearse. La idea es que una exclusión no quede encerrada dentro de una sola plataforma. También se establecen topes de depósito. Para menores de 26 años, el máximo previsto es de EUR 250 por semana. A partir de los 26, el límite general pasa a EUR 1.680 mensuales.

Cada usuario deberá poder fijar, además, sus propios límites de tiempo y dinero. Reducirlos tendría efecto inmediato. Para aumentarlos, en cambio, debería esperar 72 horas.
Las máquinas virtuales y tragamonedas online recibirían todavía más restricciones. El texto fija una apuesta máxima de EUR 5 por partida y un premio de hasta EUR 10.000. Cada juego deberá durar al menos dos segundos y necesitar una acción separada del usuario para comenzar. Después de 90 minutos continuos, el sistema deberá detenerse. La pausa obligatoria será de al menos 15 minutos y durante ese lapso se mostrará información sobre los riesgos asociados al juego.
La edad mínima para participar queda fijada en 18 años. A eso se suman obligaciones de identificación, monitoreo de conductas de riesgo y acceso del jugador a sus propios datos de actividad.
Qué falta para que el nuevo sistema entre en vigencia
Ahora, las sanciones administrativas para concesionarios que incumplan la futura normativa podrían alcanzar EUR 1 millón. Antes de llegar a ese extremo la autoridad tendría facultades para pedir correcciones e imponer multas de EUR 30.000 por día, con un acumulado máximo de EUR 750.000.
La propia coalición presentó esto como una forma de reemplazar un esquema monopólico por competencia regulada. Al mismo tiempo, el proyecto refuerza los requisitos económicos para las empresas y las restricciones para el jugador. Parte de la industria sostiene que reglas demasiado severas pueden empujar usuarios hacia plataformas sin licencia.
La reforma carga con otro problema: varias de sus herramientas necesitan sistemas técnicos capaces de compartir información entre operadores, registrar exclusiones y ejecutar bloqueos. No basta con autorizar nuevas empresas. El nuevo modelo depende de que esa infraestructura funcione cuando el mercado deje atrás la concesión única.
Austria se encuentra por ahora en ese punto intermedio. El monopolio online sigue vigente y win2day todavía tiene su poder. Pero el borrador ya muestra lo que el Gobierno quiere para después de 2027: más licencias, barreras económicas, vigilancia centralizada y reglas de juego mucho más detalladas.



Hacé tu comentario