Laura Freigang regresó a la selección de Alemania con un expediente abierto que todavía podría dejarla fuera del próximo Mundial. La capitana del Eintracht Frankfurt fue convocada para los amistosos de octubre pese a que el fútbol alemán analiza tres incumplimientos relacionados con controles antidoping.
El caso no nació de una muestra positiva ni de la detección de una sustancia prohibida. La Agencia Nacional Antidopaje de Alemania informó que los encargados de realizar los controles no encontraron a la futbolista en el lugar que había declarado en tres oportunidades dentro de un período de doce meses.
Freigang continúa habilitada hasta que exista una resolución, y por eso integra el plantel que enfrentará a Australia el 9 de octubre en Karlsruhe y a Japón cuatro días después en Bremen. “Laura está habilitada para jugar, convenció con sus rendimientos deportivos y por eso está”, explicó Nia Künzer, directora del fútbol femenino de la Federación Alemana.
Alemania recupera así a una de sus delanteras más experimentadas cuando todavía no sabe si podrá contar con ella en el Mundial de Brasil 2027.
Tres controles que abrieron un expediente
Las futbolistas incluidas en el principal grupo de control alemán deben informar dónde se encuentran para que puedan someterse a pruebas sin aviso previo. La información se carga en el sistema ADAMS con domicilios, concentraciones, viajes y un intervalo diario de una hora en el que deben estar disponibles. Cada cambio de rutina obliga a actualizar los datos. La NADA aseguró que esto ocurrió tres veces con Freigang dentro de doce meses. Esa acumulación puede configurar una infracción al artículo 2.4 de las normas antidopaje.

“Contra mí no existe ni existió en ningún momento una sospecha de doping”, dijo la jugadora cuando el caso se conoció en junio. Además negó haber intentado evitar deliberadamente las visitas y atribuyó lo sucedido a “discrepancias o malentendidos” en la actualización cotidiana de sus movimientos.
La sanción que puede dejarla sin Mundial
Tres incumplimientos de localización no equivalen a una suspensión, pero obligan a iniciar un procedimiento. La pena prevista suele ser de dos años y puede reducirse según el nivel de responsabilidad atribuido a la deportista. El mínimo contemplado para este tipo de infracción es de un año.

La Federación Alemana ahora debe revisar las pruebas y escuchar la explicación de Freigang antes de decidir si existió una violación de las normas. Si confirma la acusación, el caso pasará por sus órganos disciplinarios y podría terminar posteriormente ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.
La futbolista reconoció en agosto que atravesaba “una situación abierta” y difícil, aunque dejó en claro su confianza en una resolución favorable. Hasta que aparezca una decisión, puede seguir disputando encuentros con el Eintracht Frankfurt y vestir la camiseta de Alemania sin ninguna restricción.
El rendimiento que convenció a Alemania
Freigang respondió con goles y una mayor influencia dentro del Eintracht. El entrenador de la selección alemana, Christian Wück, destacó su adaptación a una posición diferente y el peso que volvió a adquirir dentro del campo. “Su rendimiento en el club cambió. Marca goles y su presencia también cambió”, afirmó.
La atacante de 28 años acumula 44 partidos internacionales y 17 goles con Alemania. Participó en la Eurocopa de 2022, en la que el seleccionado perdió la final contra Inglaterra, y formó parte del equipo que obtuvo la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París.

Su regreso aparece dentro de una convocatoria de 24 futbolistas que también recupera a Giulia Gwinn, nuevamente capitana después de una operación en el hombro. Ann-Katrin Berger descansará por acuerdo con el cuerpo técnico y la joven Lisa Baum recibió su primera citación a la selección mayor.




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