El Gobierno de Alemania acordó comprar el 50% de KNDS, el grupo francoalemán que fabrica los tanques Leopard 2, para tener el mismo peso que Francia en sus decisiones. Con la adquisición, Berlín reemplazaría a los accionistas privados alemanes y la compañía quedaría, inicialmente, en manos de los dos Estados.
El entendimiento surge de un documento confidencial del Ministerio de Finanzas enviado a la comisión de Presupuestos del Parlamento, al que accedieron Handelsblatt y Reuters. Las familias Braunbehrens y Bode poseen la mitad del capital a través del holding Wegmann. El otro 50% ya pertenece al Estado francés.
El precio definitivo sigue reservado, pero el mecanismo acordado permitiría al Gobierno comprar una participación mayor por menos dinero del que había autorizado meses atrás. La firma del contrato está prevista para noviembre y el cierre de la operación, para diciembre de 2026.
Más acciones por menos dinero
En junio, los legisladores alemanes aprobaron destinar hasta EUR 7.200 millones a la compra del 40% de KNDS. Ese plan dependía de una salida a Bolsa: las familias alemanas y Francia venderían diez puntos porcentuales cada una, mientras Berlín adquiriría el resto del paquete privado. Así, ambos países quedarían con participaciones iguales del 40%.

El proyecto bursátil se postergó y luego quedó suspendido. Las valuaciones de las empresas de defensa habían bajado y los propietarios alemanes no aceptaron vender en esas condiciones. La alternativa fue negociar directamente con el Estado la transferencia de todas sus acciones.
La fórmula pactada arrojaría un desembolso por el 50% inferior al previsto para el 40%. El monto todavía puede variar hasta la firma.
Alemania quiere evitar que otros inversores decidan sobre sus tanques
La Bundeswehr, las Fuerzas Armadas alemanas, es el mayor cliente de KNDS. Para el Gobierno de Friedrich Merz, esa dependencia justifica intervenir en la propiedad de uno de sus principales proveedores de vehículos blindados.
El Ministerio de Economía explicó a Reuters que busca “evitar una influencia dominante de terceros” y la pérdida de tecnologías vinculadas a la defensa. En su respuesta a la agencia todavía no confirmó el acuerdo, aunque ratificó el interés en adquirir las acciones.
La preocupación aumentó cuando Wegmann contempló vender a otros inversores tras la suspensión de la salida a Bolsa. El informe menciona al fabricante checo Czechoslovak Group y al fondo estadounidense Warburg Pincus. Finanzas advirtió que ese escenario pondría en riesgo los intereses de seguridad alemanes.
Un fabricante con pedidos por EUR 33.100 millones
KNDS nació en 2015 de la unión de la alemana Krauss-Maffei Wegmann y la francesa Nexter. Además del Leopard 2, su filial alemana produce sistemas de artillería como el Panzerhaubitze 2000 y el RCH 155, y participa con socios en los programas de blindados Puma y Boxer.

La compra se negocia en una etapa de expansión industrial. En 2025, el grupo facturó alrededor de EUR 4.400 millones, un 15,9% más que el año anterior. El resultado operativo antes de intereses e impuestos llegó a EUR 661 millones, frente a EUR 500 millones en 2024.
La cartera de pedidos pendientes alcanzó los EUR 33.100 millones al cierre de 2025, después de incorporar encargos por EUR 13.500 millones durante ese año. Con unos 11.000 empleados, la compañía anunció nuevas contrataciones e inversiones para ampliar la producción. El cambio de accionistas se produciría, así, mientras sus fábricas se preparan para entregar los sistemas ya contratados.



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