El jefe de AfD en Turingia, Björn Höcke, realizó una propuesta inesperada. El dirigente de extrema derecha ofreció los votos de su partido para convertir a Sahra Wagenknecht, una política de izquierda, en primera ministra del estado. El objetivo es limarle el poder a Mario Voigt, actual jefe de Gobierno y dirigente de la Unión Demócrata Cristiana. Voigt viene de una crisis política después de que la Universidad Técnica de Chemnitz le retirara su doctorado por irregularidades en su tesis.
Höcke se aprovechó de la situación, ya que su partido dispone de 32 bancas en el Parlamento de Turingia. El BSW, fundado por Wagenknecht, tiene otras 15. Entre ambos bloques reúnen 47 votos, dos más de los 45 necesarios para elegir a un nuevo jefe de Gobierno.
La propuesta de Höcke para desplazar a Mario Voigt
Höcke difundió su oferta con un video publicado en las redes sociales, donde invitó a Wagenknecht a presentarse como candidata y prometió el apoyo de la bancada de AfD. Además le pidió que abandonara el bloqueo político que los demás partidos mantienen contra la extrema derecha.

Wagenknecht no forma parte del Parlamento regional, pero eso no impide su candidatura, ya que la Constitución de Turingia permite elegir a una persona que no tenga una banca. El problema principal está dentro de su propia fuerza: no está garantizado que los 15 legisladores del BSW la acompañen.
El Gobierno de Voigt tiene 44 de las 88 bancas. La coalición está formada por la CDU, el BSW y el Partido Socialdemócrata. Esa distribución deja al oficialismo sin mayoría propia y lo obliga a negociar cada votación con sectores de la oposición.
Höcke ya intentó derribar a Voigt en febrero de 2026, cuando se presentó él mismo como candidato en otro voto de censura. Tuvo en total 33 apoyos, 51 rechazos y una abstención. AfD tenía entonces 32 legisladores, por lo que consiguió al menos un voto ajeno, pero quedó lejos de la mayoría necesaria.
Wagenknecht rechazó la oferta de la ultraderecha y se tiró contra Höcke
Sahra Wagenknecht rechazó la propuesta y la definió como una maniobra poco seria. Dijo que el cargo de primera ministra no es un trofeo que Höcke pueda entregar según su conveniencia. La fundadora del BSW, además, aunque pasó parte de su infancia en Turingia, no desarrolla ahí su actividad política y no se considera una dirigente ligada al estado. Para salir de la crisis propuso elegir a una figura independiente, con presencia regional y capacidad para buscar mayorías entre distintos partidos.

Wagenknecht también admitió que buena parte de los legisladores regionales del BSW no respondería a una candidatura suya. El bloque de Turingia mantiene una relación difícil con la conducción nacional y algunos de sus integrantes prefieren sostener el acuerdo con Voigt y evitar a toda costa una ruptura del Gobierno.
El dirigente del BSW Klaus Ernst, por su parte, calificó la oferta como una maniobra publicitaria barata y descartó una administración conjunta con AfD.
Sin embargo, Wagenknecht no rechazó del todo la idea. Después de negar el cargo, desafió a Björn Höcke a participar de un debate público. Propuso un moderador independiente y un lugar neutral.
La crisis de Turingia anticipa otra pelea en el este alemán
La disputa también mira a Sajonia-Anhalt, donde se celebrarán elecciones regionales el 6 de septiembre. AfD llega como favorita y algunas encuestas la ubican cerca del 40%. Su candidato, Ulrich Siegmund, busca convertirse en el primer dirigente de extrema derecha que gobierne un estado alemán desde la Segunda Guerra Mundial.

El BSW, por su parte, se encuentra cerca del mínimo necesario para ingresar al Parlamento. Si saca bancas, sus votos o sus abstenciones podrían definir quién será el próximo jefe de Gobierno.
La AfD de Turingia pertenece al sector más radical del partido y está clasificada como una organización de extrema derecha por los servicios de inteligencia regionales. Höcke también acumula condenas por utilizar una consigna vinculada con las tropas de asalto nazis. Dichos antecedentes explican parte del rechazo que genera incluso entre dirigentes dispuestos a discutir con AfD.



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