martes, 18 de marzo de 2025

Berlín (AT) – El martes 18 de marzo marcará un antes y un después. A siete días de disolverse, el Bundestag se dispone a votar hoy el controvertido paquete de más de EUR 500.000 millones que propone Friedrich Merz, el ganador de las últimas elecciones. Pero, más importante aún, la Cámara Baja deberá decidir si autoriza una modificación en la Constitución (Grundgesetz) para financiar el proyecto con deuda. Si se aprueba, en 2035 la deuda alemana equivaldría al 90 % del Producto Bruto Interno, un nivel inédito para un país que hasta ahora ha sido sinónimo de austeridad.

De hecho, la denominada Schuldenbremse, establecida en la Constitución alemana, prohíbe cualquier endeudamiento que supere el 0,35 % del PBI por año. En 2024, el pasivo acumulado de Alemania equivalía al 62 %, superando por primera vez el límite impuesto por el Acuerdo de Maastricht a los Estados miembros de la Unión Europea.

Dado que los planes requieren una reforma de la Ley Fundamental, se necesita una mayoría de dos tercios. El Bundestag tiene actualmente 733 diputados, por lo que una mayoría de dos tercios se alcanzaría con 489 votos. El SPD (207 diputados), la CDU/CSU (196 diputados) y los Verdes (117 diputados) sumarían 520 votos. Esto supone 31 votos más de los necesarios.

Friedrich Merz, elecciones, Alemania, Elecciones Alemania 2025, Bundestag, CDU / CSU, Política alemana, Inmigración en Alemania, Economía alemana, Política exterior de Alemania, Guerra en Ucrania, Partidos emergentes, Unión Europea, Populismo en Alemania
Friedrich Merz (CDU), el probable próximo canciller alemán, en una sesión del Bundestag.

Friedrich Merz y sus nuevos aliados, los socialdemócratas, negociaron a contrarreloj la semana pasada con Los Verdes para asegurarse la cantidad necesaria de votos y forzar la votación. Cualquier iniciativa que pretenda modificar el Grundgesetz requiere el respaldo de dos tercios de los diputados.

El objetivo era aprovechar la actual composición de la Cámara Baja, en la que CDU/CSU y SPD mantienen una mayoría. Sin embargo, esta tiene fecha de vencimiento en apenas siete días. El 25 de marzo, el período legislativo del actual Bundestag llegará a su fin y dará paso a la nueva conformación de fuerzas resultante de las elecciones del 23 de febrero. En ese escenario, la mayoría de dos tercios del Bundestag ya no estaría en manos de CDU/CSU y SPD.

Aun así, el resultado sigue en el aire. Merz y sus aliados apenas cuentan con una ventaja de 31 votos. Basta con que algunos diputados opten por abstenerse o voten en contra para que el proyecto naufrague. Y, en caso de que logre superar este desafío, tampoco hay nada garantizado.

Markus Söder, Friedrich Merz, Lars Klingbeil, Saskia Esken
De izquierda a derecha: Markus Söder, primer ministro de Baviera y presidente de la Unión Social Cristiana (CSU); Friedrich Merz, presidente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y candidato a canciller de la alianza conservadora CDU/CSU; Lars Klingbeil, copresidente del Partido Socialdemócrata y líder del grupo parlamentario del SPD; y Saskia Esken, copresidenta del SPD, comparecen en conferencia de prensa en el marco de las conversariones exploratorias que condujeron a las negociaciones para constituir un gobierno de coalición entre ambas formaciones tras las elecciones generales celebradas a finales de febrero. (Foto: Kay Nietfeld/dpa)

Al igual que en Argentina y en otras democracias republicanas, un proyecto de ley requiere el voto positivo de dos tercios en ambas cámaras que componen el Parlamento. Así como en el Bundestag, la alianza conservadora de CDU y CSU —los partidos de Friedrich Merz y del bávaro Markus Söder— junto al SPD, tienen una mayoría tan frágil como volátil en el Bundesrat, la Cámara Alta, que representa a los Länder.

Hasta el último minuto del lunes, las críticas por la envergadura del proyecto y los cambios que implica en la Constitución alemana resonaban incluso dentro de las propias filas de Merz y sus aliados. Varias voces desaprueban la carga financiera que pesará sobre generaciones de alemanes.

Merz insiste en que la economía alemana atraviesa una crisis estructural que exige audacia y acción inmediata. La imprevisibilidad de Donald Trump, en Washington, y el hambre de poder de Vladímir Putin, en Moscú, parecen convalidar su visión. Sin embargo, es el Parlamento que tiene la última palabra. Hoy, en el caso del Bundestag.

Te puede interesar

Alerta militar en el mundo: Alemania desarrolla con España un nuevo instrumento de defensa aérea

Diehl Defence, referente de la industria militar alemana, aportará su tecnología de misiles en un ...
13 de marzo de 2026

El hielo desaparece en Austria: 94 glaciares se achicaron y los Alpes se derriten a gran velocidad

Un informe del Club Alpino Austriaco revela que 94 de los 96 glaciares del país retrocedieron ...
13 de marzo de 2026

Dos artistas alemanes en la cima de Hollywood: los efectos visuales de “Sinners” van por el Oscar

Michael Ralla, de Achern, en la Selva Negra, y Guido Wolter, de Dessau, crearon más de 1.000 tomas ...
13 de marzo de 2026

Jürgen Klopp en la mira del Real Madrid y la selección de Alemania: incertidumbre sobre el futuro del jefe de fútbol

El entrenador alemán atraviesa semanas de tensión en Red Bull. Un cambio de rumbo podría sacudir ...
12 de marzo de 2026

Hacé tu comentario

Por si acaso, tu email no se mostrará ;)